Ningún
ignorante puede ser tan peligroso como un hombre instruido; éste será capaz de
manipular la información de que dispone en su beneficio, siempre en busca de
retorcer opiniones, doblegar voluntades y remover sentimientos.
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martes, 16 de julio de 2019
domingo, 30 de junio de 2019
El
hombre de acero ya no puede volar. No tiene ningún problema físico, pero por
dentro está roto; se siente como si alguien le hubiese dado a beber una
infusión de kriptonita maldita y ahora, triste y cabizbajo, no tiene muchas
ganas de salir fuera del cómodo apartamento de Clark Kent para revolotear entre
las negras nubes de Metrópolis y rescatar a algún capullo en apuros.
Que
les jodan con sus gilipolleces, piensa él, y acto seguido se sirve otro bourbon
mientras repite frente al reflejo que de su imagen le devuelve una vitrina
llena de figuritas de cristal, que no puede volar: cómo voy a poder si ni ganas
tengo de intentarlo.
***
Porque, si querer es poder, no tener la
menor intención debe de ser el imposible absoluto.
jueves, 24 de noviembre de 2016
¿QUIÉN ES QUIÉN?
-Y
tú, exactamente, quién eres aquí -le preguntó aquel tipo de aspecto burlón y
sonrisa sardónica-.
-¿Cómo
que quién soy? -preguntó, inocente como siempre, el bueno de Augustus-.
-Sí
hombre -río el otro-; todos somos alguien aquí -e hizo un gesto girando su
índice hacia el suelo, como si rodease un diminuto poblado imaginario-.
-¿Alguien?
-Por
supuesto, muchacho: 'alguien' -le increpó-. Yo, por ejemplo, soy el tipo que
bebe cerveza a todas horas. Eso -añadió visiblemente satisfecho de su don- es
lo mío.
-En
fin -comenzó Augustus tras unos segundos de vacilación-, en tal caso, supongo
que yo soy el tipo que lee y escribe, el deportista empedernido...
-Vaya
con el polifacético -intervino el socarrón interlocutor de nuestro amigo-.
-...el
amante de la música -siguió él sin percatarse de la interrupción-, el paseante
que termina las jornadas delante de una taza de té bien calentito mientras
charla con cualquiera que quiera hablar con él...
-¿En
serio? -saltó nuevamente el forofo de la cerveza-.
-Claro
-respondió, esta vez con aplomo y convicción, Augustus-; soy el tipo empeñado
en no parar de vivir mientras viva.
domingo, 20 de noviembre de 2016
EL NARRADOR (UN NUEVO COMIENZO)
Buscaba respuestas; eso es lo que solía
hacer, ser un buscador de respuestas. Con el tiempo las respuestas se parecen,
cada vez más a nuevas preguntas, ligeramente familiares, como un recuerdo del
pasado que aparece en la mente bajo un foco de color: azul, rojo, verde.
Inevitablemente terminé sintiéndome como un periodista de investigación debe
sentirse; me convertí en un buscador de preguntas: cuál es el motivo principal,
cual la razón última, por qué, a causa de qué, para qué, para qué... y, por
supuesto, el por qué escondido detrás de los porqué.
Obsesión. no puedo referirme a esa nueva
faceta de mi personalidad de otra forma. Me convertí en un hombre obsesionado
con la verdad detrás de la verdad que va más allá de la realidad; esto es, devine
en un loco completamente perdido, desorientado; un cajón de sastre lleno de
demasiadas cosas que nada tenían que ver entre sí, empeñado en tejer entre
todas ellas una red magistral de conexiones divinas y maquiavélicas.
La demencia puede tener muchas, muchísimas
caras; la extrema racionalidad es sólo una de ellas. La tapadera perfecta;
convertido en inquisidor, quién iba a pedirme cuentas.
Conseguí vivir así un par de años. Cada día
algo más próximo a un esquizofrénico que a un genio, cada día más asustado, más
cauto, con una coraza más gruesa. Hasta terminar aterrado, encerrado en mí
mismo, como un animal sentenciado a muerte que termina construyéndose todo un
universo particular en lo más oscuro de su madriguera: todo lo necesario para
aguantar hasta el fin está aquí.
Entonces llegó un día..., el místico punto
de inflexión de todo relato, en el que algo me hizo asomar el hocico al exterior.
La luz, esa luz tan intensa, tan pura, me deslumbró. Jamás hubiera pensado que
una luz tan bella pudiera existir de no haberla visto aquel día, de no haber
sido testigo de su esplendor, de toda la dulzura y calor que podía regalarme,
de la paz que era capaz de traerme. Tomé el bolígrafo y comencé a escribir.
Conforme las líneas avanzaban y las palabras se sucedían, recuerdo, pensé 'al
final, siempre que escribo gracias a ti, lo hago con optimismo y confianza en
el porvenir', Futuro, implacable, hermoso.
La luz, esa luz absoluta, consiguió
penetrar en mi corazón e infundirme su poder creador. Ya no había preguntas,
vanas, estúpidas, ni respuestas, completamente innecesarias; sólo existía el
relato, la narración perfecta. Recuerdo con precisión qué palabras utilicé para
comenzar aquellas líneas que cambiaron mi vida: buscaba respuestas.
domingo, 13 de noviembre de 2016
Todos buscando la forma de sobrevivir;
desesperadamente, todos, absolutamente todos. Ciertas palabras me obsesionan de
una forma compulsiva: absolutamente, absolutamente, absolutamente. Todos, sin
descanso, sin respiro; todos buscando la forma de sobrevivir, de resistir, de
continuar, de seguir adelante a pesar de todo, a pesar de ellos mismos.
martes, 1 de noviembre de 2016
POR SI ACASO TODO VUELVE A EMPEZAR
Y ahora me entra prisa por volver a
escribir... Serán las viejas canciones, que se acerca el final de mi odiado
exilio y empiezo a sentir nostalgia de la soledad, quizá que me he acostumbrado
a terminar cada ciclo guardando con escrupuloso celo un breve resumen de lo
acaecido. Tal vez todo se resuma a que me he vuelto gilipollas, y un tanto
incoherente y me ha dado por decir 'digo' donde dije... Tampoco creo que sea
para tanto, la verdad; después de todo escribo esto sesenta horas y diez
minutos después de decir 'adiós', aunque no te permita leerlo hasta dentro de
tres meses, quince años, o cuatrocientas vidas. Al fin y al cabo, ¿qué es un
final si no el comienzo de una nueva oportunidad?
martes, 2 de agosto de 2016
lunes, 25 de julio de 2016
domingo, 10 de julio de 2016
domingo, 19 de junio de 2016
EFÍMERO
Aproximadamente sólo dos minutos de vida y
ya me siento cansado. Hay tanto pasado prestado en esta memoria... Pienso, casi
sin pretenderlo, en todas las formas posibles de presente, ayer futuro, que
nunca llegué realmente a vislumbrar del todo, pues no era yo el que soy, como
no será éste mañana quien hoy escribe estas líneas.
Soñé una vez con una vida, que no era la
mía, no me pertenecía y jamás conquistaría; esa vida es el día a día de este
que soy, lo que quiere decir que dejé , en algún punto del camino, de ser aquel
que soñaba para hacerme con aquello que anhelaba. Hoy sí poseo, y sé que me
pertenece, todo lo que aquel otro yo soñaba alcanzar.
No soy yo; no me malinterpreten: no
pretendo escurrir el bulto de mis pasos en falso, pero no quiero palmaditas en
la espalda ni aplausos que no me corresponden; el tiempo del luchador, del
gladiador, ya pasó, y ahora sólo queda la cómoda rutina del conquistador
satisfecho. Denle las gracias, como hago yo, a aquel, y pídanle explicaciones,
reclámenle cuentas, si es lo que necesitan, a éste. Pero dense prisa, no lo
olviden: el tiempo corre, y mañana ya no estaré.
miércoles, 8 de junio de 2016
HOMBRES MUERTOS
Hombres sin cojones, maltratadores
potenciales mutilados y lastimeros. Qué asco me da usted, señor, con toda esa
miseria saliéndole de la boca, rebosándole los pantalones de pana; de qué coño
quiere usted vivir los próximos sesenta años, lo que le quede en la Tierra.
Partirán sus cuerpos, sin duda, como ya lo
hicieran antes sus mentes, empujadas por las circunstancias adversas; algún día
alguien mirará hacia el rinconcito que solían ocupar y lo verá vacío; lo peor
es que , pese a notar algo diferente, no caerá en la cuenta de qué ha cambiado.
Hombres completamente prescindibles, innecesarios lo mires por donde lo mires;
no tienen nada que ofrecer, todo lo han perdido: su integridad intacta, su
identidad ausente, sin patria pero con casa, sin futuro, anclados en la
memoria; hombres sin interés ni opinión, ni voz ni opción. Hombres muertos.
domingo, 5 de junio de 2016
EL HOMBRE
Un rifle preparado y algo de decisión; en
el fondo creo que hoy todos estamos listos para la acción.
Insert coin, vuelva a intentarlo más tarde,
¿está seguro de querer salir?, reiniciar ahora o más tarde. Hay tantas fórmulas
magistrales...; yo me quedo con 'cancelar'; se acabó.
A las diez en punto te mataré, me dijo. De
eso hace ya casi un año; no se trata de una promesa incumplida, sino de otra
muestra de la incertidumbre que una información insuficiente puede generar. Es
como decir "algún día estudiaré grafología" y olvidarse de aclarar si
el día en cuestión llegará en esta vida.
La mayor parte de los problemas pueden
resolverse; todos los problemas tienen, de hecho, solución. Lo que falta es
voluntad para poner en práctica esas soluciones. El único problema irresoluble
es el hombre.
domingo, 29 de mayo de 2016
EVOLUCIÓN
No, está claro: yo ya no soy yo; el que
era, el que fui, ha muerto, durante la pasada noche. En su lugar, esta misma
mañana ha nacido otro, un nuevo yo, similar sólo en parte al cadáver
desaparecido al que he reemplazado. Viviré, hoy, un día entero y de nuevo, esta
noche, pereceré víctima de las más recientes experiencias incorporadas a la
gran memoria global; y todo en silencio, mientras duermo, para mañana renacer
convertido en otro, capaz de recordar mis memorias y llorar mis derrotas y reír
mis alegrías. Otro más grande, mejor, de lo que soy, de lo que fui; pero tan
pequeño, aún, comparado con el que llegaré a ser.
sábado, 7 de mayo de 2016
Optamos por el silencio, elegimos la nueva
vida frente a las opciones añejas del pasado, tomamos partido por el
sacrificio. Tal es nuestro carácter, a la altura adecuada de la misión que nos
ha sido encomendado. Dentro de un par de siglos nadie hablará de nosotros,
nadie nos recordará; no importaremos más a nuestros herederos que a cualquier
otro desconocido. No creo que esto suponga un consuelo suficiente, pero al
menos representa una explicación lógica para todo lo que está pasándonos ahora.
lunes, 2 de mayo de 2016
miércoles, 27 de abril de 2016
DESPIERTO Y ATENTO
Reivindica, si quieres, si crees o quieres
creer. ¿Cuánto tiempo te has tomado frente al espejo para pedirte cuentas a ti
mismo?
Ayer dudé; fueron apenas unos segundos durante
los cuales el mundo entero siguió en movimiento. Yo no: me detuve, dudé. En
algún lugar del planeta alguien perdió la vida en el transcurso de esos escasos
segundos eternos, yo tan solo dudé.
Estar despierto es, hoy más que nunca, una
obligación moral; atento, un deber humano.
domingo, 24 de abril de 2016
I SEE THE LIGHT
Todo el mundo tiene una historia que
contar. Puede hacerlo buscando culpables o asumiendo culpas.
Si todos nos responsabilizáramos de la
parte que nos toca en todo aquello que no marcha bien, nadie tendría nada que
reprocharle a ninguno de sus hermanos; iguales, sería más que un deseo, una
realidad, la única posible.
¿Por qué no avanzamos entonces, si sólo nos
costaría un pequeño paso? ¿Vago, egoísta? No, claro que no; el ser humano no es
un tibio incapaz del movimiento, ni un agujero negro con pretensiones
exageradas. Tan solo es -y de esto hablo por propia experiencia- un animalillo
asustado, temeroso de sus propios sueños, de que sus capacidades no alcancen la
medida de sus expectativas. Simplemente necesita una mano amiga en la espalda,
guiándolo firmemente a la línea de salida.
Dadle a todo hombre un buen par de
zapatillas y habladle de las vistas majestuosos que encontrará en lo más alto
de la más escarpada montaña, al final de su ascenso, y saldrá corriendo hacia
arriba.
Todo lo que necesitamos es confianza.
martes, 5 de abril de 2016
LA COMUNICACIÓN
Decía yo cuando decías tú; ninguno de los
dos de acuerdo con el otro, es normal, porque lo que tú decías no tenía mucho
qué ver con lo que yo decía, por no decir que no tenía nada qué ver. Así que,
mientras los dos nos empeñábamos en decir, cada uno lo nuestro, tus dichos y
mis dichos se superponían, nuestras voces se encontraban con violencia en ese
espacio etéreo que nos separaba y a la vez nos unía, chocaban nuestras palabras
y la comunicación, es lógico, se hacía insostenible.
Seguimos, claro está, durante un buen rato
antes de callarnos, tú y yo, ambos, para comprobar que, definitivamente, otra
oportunidad para el entendimiento acababa de escapársenos de las manos.
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