lunes, 24 de marzo de 2014

DEVENIR
     La historia de un hombre cualquiera es personal e intransferible, como un libro subrayado y desvirgado sin ningún pudor, con un bolígrafo de propaganda de alguna farmacéutica con saldos de temporada; no importa mucho lo que escriba o diga, al fin y al cabo, lo que tenga que ser...

sábado, 22 de marzo de 2014

 
    ¿Y si éste fuera -pensé- el último ejemplar, la última copia impresa, de esta obra? Quemarla, arrancar sus páginas y arrojarlas al feroz Cantábrico o enterrarla bajo diez metros cúbicos de piedras y tierra húmeda, sería lo mismo que asesinar a su padre antes de concebirla; borrar hasta el último rastro de que alguna vez existió.
     Han sido apenas dos minutos, pero hoy a Franz le ha dado por recordar el pasado...; coger su furgoneta, conducir hasta las afueras con una botella de vino y sentarse a esperar la puesta de sol. Parece mentira la clase de cosas que uno puede llegar a añorar... "En fin -se ha dicho-, dejemos que otros hablen por mí", y ha subido el volumen del transistor.

     "De esto -ha pensado al cabo de un rato- debe de tratarse eso de la nostalgia. ¿Qué le vamos a hacer?". Aquí comienza la semana visceral del hombre medio, el desembarco de la necesidad. 

viernes, 21 de marzo de 2014

"Los blancos usan sus teléfonos móviles demasiado, eso destruye sus cerebros. Es un hecho. Los teléfonos móviles causan cáncer cerebral y exprimen los testículos; los japoneses los inventaron para estrujar de golpe las cabezas y las pelotas de los blancos".
Aravind Adiga de su obra 'THE WHITE TIGER' (2008)

domingo, 16 de marzo de 2014

¿TE TENGO O TE SUEÑO?
(poema para una hija)
Yo observo, mientras tú enredas
con la teta y mi sopa,
con diez dedos, a dos manos
inquietas, traviesas, despistadas,
oteando con tus grandes ojos
maravillosos nuevos escenarios,
mis viejos lugares comunes.

Tú descubres, mientras yo te exploro
con mis ojos de viejo prematuro,
con mis torpes manos
asustadas, temblorosas, inseguras,
escrutando cada gesto,
cada movimiento tuyo
mientras los dos fruncimos el ceño.

En un rato será medianoche,
la hora a la que te conocí;
tú recién llegada expectante,
yo novato nervioso y sonriente.
Llegaste a mí y te abracé,
te besé y, si te tengo o te sueño,
desde entonces, no lo sé.
SOLEDAD EN LA RED
     No hay feedback, como lo llaman en tierras angloparlantes y, por supuesto, en España y demás países catetos ignorantes de que ya poseemos términos autóctonos con los que referirnos a un sinfín de conceptos aparentemente foráneos.
     Nuevas tecnologías, múltiples posibilidades; twitter, blog, e-mail -que no correo electrónico-, foros y apps -que, creo, son aplicaciones... ¡la leche!-. Da igual, no hay feedback. Estamos igual que cuando debutaron en la televisión holandesa, allá por 1968, cuatro británicos que respondían al nombre colectivo de Led Zeppelin y entonaban "las comunicaciones se han roto, siempre es igual".
UN HOMBRE FELIZ
     Os lo prometo; cuando entré allí no tenía ni idea de que el cartel rezaba 'solicita tu tarjeta de FIDELIDAD', así que, sencillamente, me metí y, alzando la voz con garbo y alegría, vociferé: "¡quiero mi tarjeta de FELICIDAD!".