viernes, 11 de julio de 2014

"La vida, hermanos, es pura literatura, novelizar vuestra existencia. Tú no estás loca, ni yo estoy loco, es posible que seamos las personas más cuerdas que pisan el planeta".
Raúl Bernal 'Jean Paul', músico.
Videoclip: Sister Lighten

jueves, 10 de julio de 2014

MANIFESTACIÓN POPULAR (1º PARTE: LA GESTACIÓN)
     Comienzan a llegar porteadores de banderas rojas sindicales; dos, quince... cuarenta, con sobrepeso la mayoría, todos fumando, Winston, Marlboro y demás, visten pantalones vaqueros de Levi's y Tommy Hilfiger y polos de Ralph Lauren. Dicen representar a "los humildes trabajadores de este pobre y buen país".

miércoles, 9 de julio de 2014

QUIEN A LO SUYO SE PARECE...
     Supe pronto que eras mi hija; me refiero, obviamente, a que mi predisposición genética -al menos en lo relativo al carácter- había ganado a la de tu madre. Estaba claro, habías salido a mí. Esto se ponía de manifiesto cada vez que alguien se acercaba y te soltaba alguno de esos estúpidos galimatías sin sentido con fingida voz de imbécil y sonrisa inverosímil; tú gritabas, chillabas como si le dijeses "pero qué te has creído, que soy tan ceporra como tú; vete a pintar monas". Se alejaban, habías conseguido echarles de casa.
     Lo dicho, estaba claro que habías salido a mí.

sábado, 5 de julio de 2014

     Virginia no había besado nunca antes a nadie, él fue el primero; también para Luis ella había sido la primera.
     Aquella noche él, Luis, se quedaba a dormir en casa de sus abuelos, que eran vecinos de los padres de ella, Virginia, así que cuando salieron de clase de inglés, a las ocho de la tarde, en una oscurísima tarde de enero, los dos se encaminaron juntos hacia su común destino. El paseo, normalmente, era rápido, no duraba ni cinco minutos, aunque aquel día el tiempo parecía transcurrir con otro ritmo; llevaban un cuarto de hora andando cuando llegaron al portal compartido. Habían estado hablando de las clases, del próximo examen de 'Trinity', de los entrenamientos de baloncesto de él y de las clases de piano de ella. Llamaron el ascensor y cuando éste llegó entraron en él.
     Estaban en silencio, los dos, mirándose  a los ojos, azules los de ella, verdes los de él y, de repente, sucedió: un beso. Ninguno de los dos supo nunca quien había sido el primero en aproximar su cabeza y abrir sus labios, el caso es que esa mágica unión había tenido lugar, eso era lo único realmente importante.
     Por aquel entonces Virginia y Luis tenían doce años. Jamás volvieron a besarse o a hablar de ello, ni entre ellos ni con otros amigos o novios o novias que fueron yendo y viniendo; sin embargo, de vez en cuando, siempre después de oír alguna canción inglesa de los primeros noventa mientras pasean a solas por alguna calle oscura de regreso a casa en una fría tarde de invierno -algo que sucede una vez al año, o cada dos años, como mucho-, a ambos les da por recordar aquella noche, aquel paseo, aquel ascensor, aquel primer beso.

jueves, 3 de julio de 2014

MATEMÁTICAS APLICADAS
     Sin miedo o tapujo alguno, me declaro culpable; culpable de no necesitar ningún tipo de preludio, prólogo, introducción o preámbulo y, en consecuencia, desterrarlos todos.
     La clase dominante -históricamente dominante- ha conseguido, al fin, su medieval objetivo, la pérdida de relación entre el significante y su significado; de hecho, más que perderla, su relación se ha adulterado, manipulado y confundido en favor del conformismo y la 'idiotización'. Demos gracias por ello a los insistentes y continuos esfuerzos de los distintos gobiernos a través de sus diversos planes educativos, los cuales han logrado que el pueblo desconozca la diferencia existente entre España y los españoles.
     España va bien, dicen nuestros gestores supremos, y no mienten. España, como país, como unidad económica, como empresa si se prefiere, ha mejorado su estatus en el mundo de las finanzas, su prestigio ha subido, recuperándose tras la aciaga y sempiterna crisis; esto se traduce en una sustancial bajada de los tipos de interés que a nuestra deuda estatal se aplican y en una serie de nuevos intentos de inversión extranjera tanto en nuestras fronteras como en las ajenas a través de contratos con empresas nuestras. Y esto, ¿qué quiere decir? Pues no que la economía de nuestros paisanos hay mejorado, desde luego; España y los españoles no son, no somos, una misma cosa. Baste el siguiente ejemplo: al recuperar España su imagen de país solvente y fiable, el mundo árabe nos echa un vistazo y decide que el llamado 'AVE del Desierto' sea construido por una empresa española. ¡Bien por España! Ahora, quién lo construirá; ojo, no me refiero a qué empresa, sino a quién. Sin duda alguna, nuestra empres española estará obligada por contrato a contar con personal oriundo de la propia región en que se han de llevar a cabo las obras del famoso AVE, lo que es lo mismo que decir que ni un solo español figurará entre los miles que serán contratados como personal no cualificado o de baja cualificación. Es más, me atrevería a aventurar que a lo sumo, una docena de paisanos nuestros -arquitectos, ingenieros y gerentes todos ellos- tendrán que ver realmente con el 'AVE del Desierto'.
     Pero claro, lo dicho, si España va bien, los españoles debemos correr a celebrarlo; debe de ser por algo relativo a la Teoría de Conjuntos, tal vez nos hayan convencido de que las propiedades intrínsecas de un conjunto pueden ser heredadas por cada una de los componentes del mismo, ya que la suma de las propiedades de cada componente define las propiedades del conjunto. A lo mejor nos hemos creído que existe la reciprocidad vertical en la sociedad española actual; otro triunfo académico.
     En fin, me despido como comencé, sin remedio ni coda, moraleja u oportuno resumen. Con un sencillo punto y final y mi más sincero deseo de veros, a cuantos más mejor y a la mayor brevedad, a este lado de... de la 'españolidad', por ejemplo.

martes, 1 de julio de 2014

CORRÍA HACIA LA CUMBRE; LO HACÍA A TODA PRISA, PUEDE QUE DEMASIADA
     Si yo fuera listo y quisiese alcanzar la fama -que no el éxito- a toda velocidad, a cualquier precio, escribiría una líneas incitando a la ciudadanía a esperar apostada a la puerta de ciertas oficinas de la Calle Génova, o en Ferraz -qué más da-, y a que la emprendieran a patadas con alguno de los muchos embusteros y traicioneros que viesen cruzar sus puertas. Declararía incluso, mi firme deseo de estrechar las manos de aquellos que más sangre ajena consiguieran derramar. Tendría miles, millones de visitas en mi blog -entre otras las de algún que otro jurista estudiando si debería mandarme a un calabozo-, sería conocido -aunque dudo que reconocido-; pero claro, para que todo esto pasase, tendría yo que ser listo y desear alcanzar la fama en tiempo récord, y una de estas dos condiciones, por desgracia, en mi persona no se da.