miércoles, 8 de junio de 2016

HOMBRES MUERTOS
     Hombres sin cojones, maltratadores potenciales mutilados y lastimeros. Qué asco me da usted, señor, con toda esa miseria saliéndole de la boca, rebosándole los pantalones de pana; de qué coño quiere usted vivir los próximos sesenta años, lo que le quede en la Tierra.
     Partirán sus cuerpos, sin duda, como ya lo hicieran antes sus mentes, empujadas por las circunstancias adversas; algún día alguien mirará hacia el rinconcito que solían ocupar y lo verá vacío; lo peor es que , pese a notar algo diferente, no caerá en la cuenta de qué ha cambiado. Hombres completamente prescindibles, innecesarios lo mires por donde lo mires; no tienen nada que ofrecer, todo lo han perdido: su integridad intacta, su identidad ausente, sin patria pero con casa, sin futuro, anclados en la memoria; hombres sin interés ni opinión, ni voz ni opción. Hombres muertos.

domingo, 5 de junio de 2016

EL HOMBRE
     Un rifle preparado y algo de decisión; en el fondo creo que hoy todos estamos listos para la acción.
     Insert coin, vuelva a intentarlo más tarde, ¿está seguro de querer salir?, reiniciar ahora o más tarde. Hay tantas fórmulas magistrales...; yo me quedo con 'cancelar'; se acabó.
     A las diez en punto te mataré, me dijo. De eso hace ya casi un año; no se trata de una promesa incumplida, sino de otra muestra de la incertidumbre que una información insuficiente puede generar. Es como decir "algún día estudiaré grafología" y olvidarse de aclarar si el día en cuestión llegará en esta vida.
     La mayor parte de los problemas pueden resolverse; todos los problemas tienen, de hecho, solución. Lo que falta es voluntad para poner en práctica esas soluciones. El único problema irresoluble es el hombre.

jueves, 2 de junio de 2016

EL HOMBRE DEFINITIVO
     Estoy cansado; mucho, incluso demasiado para terminar de escribir esta reflexión.
* * *
     El de la sonrisa; la sonrisa, la alegría manifiesta, como obligación. Retomo el hilo de mis pensamientos varios días después de haber desistido por hastío, dejadez extrema o depresión precoz. Ahora mismo no tengo la sensación de tener algo realmente importante, o al menos interesante, sobre lo que hablar; escribo al vuelo, sin pararme a pensar para luego formular y finalmente decidirme a manchar el papel, total, qué diferencia podría haber entre la visceralidad de mi cuadriculada mente y el pausado devenir de cualquier reflexión nacida de esa misma cabeza en una explosión fugaz. Las formas, hoy, me dan igual; no tengo ganas de pulir mis ideas, llevo demasiados años trabajando así: sin tiempo y con definición total. En varios aspectos, me siento como una suerte de Harry Callahan de las letras: el hombre definitivo.

domingo, 29 de mayo de 2016

EVOLUCIÓN
     No, está claro: yo ya no soy yo; el que era, el que fui, ha muerto, durante la pasada noche. En su lugar, esta misma mañana ha nacido otro, un nuevo yo, similar sólo en parte al cadáver desaparecido al que he reemplazado. Viviré, hoy, un día entero y de nuevo, esta noche, pereceré víctima de las más recientes experiencias incorporadas a la gran memoria global; y todo en silencio, mientras duermo, para mañana renacer convertido en otro, capaz de recordar mis memorias y llorar mis derrotas y reír mis alegrías. Otro más grande, mejor, de lo que soy, de lo que fui; pero tan pequeño, aún, comparado con el que llegaré a ser.

sábado, 28 de mayo de 2016

NOTA DE SUICIDIO A PIE DE PÁGINA
     Hoy he tomado la decisión de matar a un hombre. No a uno cualquiera, esto... no es un experimento: arrebatarle la vida a cualquiera comenzando por suprimir su voluntad y siguiendo con la habitual retahíla de torturas y vejaciones varias. No, no se trata de eso; yo he decidido matar, liquidar a un tipo despreciable al que conozco a la perfección, la clase de hombre cuya muerte debiera ser celebrada por toda la Humanidad.
     Borracho, sucio, putañero malhablado, egoísta, mentiroso, pérfido y soez, violento, chulo engreído y tacaño. Se trata de uno de los seres más desagradables que han habitado este planeta en los últimos... cien años. Están Adolf Hitler, Iósif Stalin, Richard Nixon, Heinrich Himmler, Deng Xiaoping, Vargas Llosa y él. Un auténtico deshecho humano.
     Le mataré por el bien de mis semejantes, por mi propia paz interior, aprovechando cualquier despiste que tenga en medio de su rutina diaria. Le arrojaré desde lo alto de un puente al vacío, le clavaré una barra de hierro en el cerebro a través de la cuenca del ojo izquierdo, le segaré la yugular mientras se afeita, o puede que le empuje delante de un autobús urbano cuando espere frente a un semáforo en rojo.
     No fallaré, lo sé. Lo sé, estoy preparado, listo para ello, acabaré con la vida del más despreciable de cuantos hombres he conocido: yo.

domingo, 22 de mayo de 2016

LA INFORMACIÓN
     Un hombre muerto no, pero sí cansado, visiblemente hastiado (aunque hay quien, no del todo equivocadamente, le cree enfadado). No está claro -aún- si ya está a punto -de estallar o reventar o arder- para lo que viene a continuación, después de su vida, más allá de sus miserias; atrás todo: sueños, miedos, esperanzas, desencantos y jaulas.
     Se bebe una cerveza, después otra; ningún trago saboreado, cacahuetes acompañando el nerviosismo ilógico del hombre aburrido. Todo resulta mecánico: respirar, escribir, pasar desapercibido (nadie parece fijarse en él; porque, bien pensado, a quién puede importarle la existencia de este tipo).
     A este hombre le han podido la monotonía de los días gastados en la realidad de la vida y la vasta sombra de los fantasmas de un pasado atemporal, perpetuo, eterno, del que se siente culpable. No nos cae ni bien ni mal; nada en él despierta nuestra simpatía, no hay motivos para detestarle; pero, eso sí, nos resulta interesante: qué diablos le ha pasado, qué ha hecho, por qué, por qué.
     Lo cierto -y realmente triste- es que este hombre está aquí exclusivamente para eso: satisfacer nuestra curiosidad, poner de manifiesto que, después de todo, todos nosotros somos unos simples cotillas ávidos de información; insustancial y trivial información.